Guía por diagnóstico

El trastorno por consumo de sustancias

Qué significa que a un familiar le diagnostiquen un trastorno por consumo de sustancias, y cómo la familia puede apoyar el tratamiento sin culpas y sin agotarse.

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Qué significa este diagnóstico

Un trastorno por consumo de sustancias (substance use disorder) quiere decir que la persona sigue consumiendo alcohol o drogas aunque ese consumo le está haciendo daño. El daño puede ser a su salud, a su trabajo, a la escuela, a la familia o a su seguridad.2 Un solo término abarca tanto el alcohol como las drogas. También puede escuchar la palabra adicción, que suele referirse a las formas más graves del trastorno.11

Esta es una enfermedad médica. No es una debilidad de carácter. No es una falla de fe, ni es el resultado de una mala crianza. SAMHSA la describe como una enfermedad de larga duración que cambia el cerebro, igual que el asma o la diabetes son enfermedades de larga duración.2 El consumo repetido cambia las partes del cerebro que manejan el juicio, la memoria, el estrés y el autocontrol. Por eso dejarlo puede ser muy difícil, incluso para alguien que de verdad quiere parar.13 Los genes explican cerca de la mitad del riesgo de una persona. El estrés, el trauma y empezar a consumir a una edad temprana suben todavía más ese riesgo.11

Es común. SAMHSA informa que, en 2023, más de 1 de cada 10 adultos de Estados Unidos dijo que alguna vez había tenido un problema con el consumo de sustancias. De ellos, más de 7 de cada 10 dijeron que estaban en recuperación.1 El mensaje de SAMHSA a las familias es que la recuperación es posible.4

Muchas personas con un trastorno por consumo de sustancias también tienen otra condición de salud mental. La depresión y la ansiedad son ejemplos comunes.12 Otro es el trastorno de estrés postraumático, que es una reacción duradera a un hecho aterrador. Otro es el trastorno bipolar, que trae grandes cambios en el ánimo y en la energía. Tener las dos cosas a la vez se llama trastornos concurrentes, y a veces se le dice diagnóstico dual. NAMI cita una encuesta nacional que encontró que 17 millones de adultos de Estados Unidos tenían ambas condiciones en 2020.9 Cualquiera de las dos puede aparecer primero. Algunas personas consumen para sobrellevar los síntomas. En otras, el consumo hace más probable que aparezca una segunda condición.12

El diagnóstico puede tomar tiempo. El psiquiatra observa cuánto control tiene la persona sobre su consumo y cuánto le afecta la vida. El trastorno puede ser leve, moderado o grave.2 El tratamiento puede ayudar en cualquier nivel de gravedad.3 Los síntomas de un trastorno por consumo de sustancias y los de otra condición de salud mental se pueden parecer, así que el diagnóstico puede cambiar cuando el panorama se aclara.12

Lo que puede notar en casa

La historia de cada familia es distinta. Las familias suelen notar algunas de estas cosas.913 No son una prueba. Solo un profesional de la salud puede decir qué significan en el caso de su familiar.

  • Seguir bebiendo o consumiendo después de que eso le costó un trabajo, una relación o su salud.
  • Necesitar más cantidad de la sustancia para sentir el mismo efecto. Eso se llama tolerancia.
  • Sentirse mal, con temblores, sudores o mucha ansiedad cuando pasa el efecto de la sustancia. Eso se llama abstinencia.
  • Ganas muy fuertes de consumir, llamadas deseo intenso (craving), que desplazan otros intereses.
  • Consumir más, o más seguido, de lo que pensaba. Intentar reducir el consumo y no lograrlo.
  • Faltar al trabajo o a la escuela. Problemas de dinero repentinos. Cosas que desaparecen de la casa.
  • Conductas a escondidas, amistades nuevas o alejarse de la familia.
  • Descuidar su aspecto o su higiene. Cambios en el sueño o en el apetito.
  • Enojarse o ponerse a la defensiva cuando se toca el tema. Culpar a otras personas de los problemas que causa el consumo. SAMHSA llama a esto negación, y es parte de la enfermedad.7

En los adolescentes, AACAP menciona otras señales. Entre ellas están los ojos rojos o vidriosos, una tos que no se quita y molestias de salud repetidas. Otras son los cambios de ánimo, la caída de las calificaciones, faltar a clases, romper las reglas de la casa y amistades nuevas a las que la escuela les importa poco.14 AACAP señala que muchas de estas señales pueden apuntar a otros problemas.14 Un psiquiatra de niños y adolescentes puede aclarar qué está pasando en realidad.

En qué suele consistir el tratamiento

El tratamiento se adapta a cada persona. Ningún camino único sirve para todos, y el psiquiatra y el equipo de tratamiento deciden junto con la persona.3 Los planes cambian cuando cambian las necesidades. Eso es normal.

El tratamiento empieza con una evaluación completa del consumo, la salud física, la salud mental, la familia, el trabajo y los intentos anteriores de dejarlo.3 A veces se invita a los familiares a contar lo que han visto.7

Algunas personas primero necesitan una desintoxicación, que muchas veces se llama detox. Quiere decir dejar la sustancia de forma segura mientras el personal médico maneja la abstinencia. Con el alcohol y con algunas otras sustancias, parar de golpe puede ser peligroso sin ayuda médica. La desintoxicación es un primer paso, no un tratamiento por sí sola.3

Para algunas sustancias, el tratamiento incluye medicamentos. Hay medicamentos aprobados para el trastorno por consumo de alcohol y para el trastorno por consumo de opioides. Alivian el deseo de consumir y la abstinencia, y bajan la probabilidad de volver al consumo. Algunos se toman por meses o años.3 SAMHSA lo dice con claridad: estos medicamentos son un tratamiento de verdad, no cambiar una droga por otra.3 También hay medicamentos que pueden revertir una sobredosis de opioides, que es cuando alguien consume una cantidad que lo enferma de gravedad.1 La familia puede preguntarle al equipo de tratamiento si tiene sentido tener uno en casa. Los medicamentos para una condición concurrente, como los antidepresivos, también pueden formar parte del plan. El psiquiatra elige y ajusta cualquier medicamento junto con la persona.

La consejería forma parte de casi todos los planes. Un camino común es la terapia cognitivo-conductual, que enseña maneras nuevas de manejar los pensamientos y las situaciones que llevan al consumo. Otro es la entrevista motivacional, que ayuda a la persona a encontrar sus propias razones para cambiar. Las sesiones en grupo, con la familia y de habilidades para la vida son comunes.3 Cuando hay una condición concurrente, los mejores resultados vienen del tratamiento integrado. Eso quiere decir que un solo equipo coordinado trata las dos condiciones a la vez.12

El apoyo de pares es la ayuda de personas que han pasado ellas mismas por la recuperación. Incluye a trabajadores de apoyo de pares dentro de los equipos de tratamiento y a los grupos de ayuda mutua. Algunos grupos son de base religiosa y otros no. Son gratuitos y fáciles de encontrar.4 Suman al tratamiento, pero no lo reemplazan.

La atención puede ser ambulatoria, cuando la persona vive en su casa y va a las sesiones. O puede ser residencial, cuando la persona vive un tiempo en el programa. Después de que termina el programa principal, la atención de seguimiento suele continuar por un año o más. Mantenerse conectado con la atención a lo largo del tiempo es una parte importante del plan.3

La recaída es volver a consumir después de un periodo sin hacerlo. Es común, sobre todo al principio. SAMHSA lo dice con claridad: una recaída no significa que el tratamiento fracasó. Es una señal para volver rápido con el equipo y ajustar el plan.4 Regresar pronto es una señal de salud, no de vergüenza.

Cómo apoyar sin tomar el control

Su familiar tiene sus propias decisiones. El cambio duradero tiene que venir de él o de ella. Lo que usted sí puede hacer es que le resulte más fácil aceptar ayuda, y más difícil que la enfermedad siga escondida.

Con el permiso de la persona, acompáñela a las citas o a las sesiones familiares. Aquí las leyes de privacidad son estrictas. Los expedientes del tratamiento por consumo de sustancias tienen una protección aún mayor que otros expedientes médicos. Por lo general, el personal no puede ni confirmar que su familiar está en un programa hasta que la persona firme una autorización.7 Pero las reglas de privacidad solo limitan lo que el equipo puede contarle a usted. Usted siempre puede darle información al equipo, como los cambios que ha visto o sus preocupaciones por la seguridad. Si su familiar está dispuesto, pídale que firme una autorización para que el equipo pueda hablar con usted.

Cuando se trata de adolescentes, los padres suelen participar de cerca en el plan de tratamiento y en el seguimiento. La consejería familiar es una parte central de la atención de los adolescentes.3 También se suele aconsejar a las familias guardar bajo llave los medicamentos recetados que haya en la casa y deshacerse de los que ya no se usan.

Aprenda sobre esta condición. NAMI Family-to-Family es una clase gratuita de ocho sesiones para familiares y amistades de personas con condiciones de salud mental.10 Al-Anon, Nar-Anon y Alateen son grupos gratuitos para familias y adolescentes afectados por el consumo de un ser querido.7 Muchos programas de tratamiento también ofrecen educación para la familia.6

Cuídese usted. Duerma, coma y hable con personas de confianza. Su iglesia, su mezquita, su templo u otra comunidad de fe puede ser una fuente real de fuerza. El folleto de SAMHSA para las familias dice algo que las familias necesitan oír. Usted no causó esto. Usted no lo puede controlar. Usted no lo puede curar.7 La recuperación de su familiar no depende de usted. Y su propio bienestar no tiene que esperar al de la otra persona.

Si no sabe por dónde empezar, llame a la National Helpline de SAMHSA al 1-800-662-4357. Es gratuita, confidencial y está abierta las 24 horas del día, en inglés y en español. Los familiares pueden llamar. Ahí le dan referencias a tratamiento y a grupos de apoyo cerca de usted.5 FindTreatment.gov es el buscador confidencial y anónimo de SAMHSA para encontrar tratamiento con licencia cerca de su casa.8

Lo que suele ayudar y lo que suele empeorar las cosas

Lo que suele ayudar

  • Decir que está preocupado, con calma y sin sermones. Nombrar cosas concretas que usted ha visto.7
  • Animar al tratamiento temprano. Tratarse antes suele significar mejores probabilidades de recuperación.13
  • Ser honesto con el equipo de tratamiento, aunque dé vergüenza. Ellos necesitan el panorama completo.
  • No beber ni consumir cerca de la persona, sobre todo en los primeros meses. Eso saca de la casa un desencadenante, es decir, cualquier cosa que despierte el deseo de consumir.7
  • Tomar una recaída como una razón para llamar al equipo, no como una razón para rendirse.4
  • Poner límites claros y amables sobre lo que usted va a hacer y lo que no, y sostenerlos. Negarse a encubrir las faltas al trabajo no es abandonar a nadie. La APA menciona el encubrimiento como una de las cosas que alejan a la gente de la ayuda.11
  • Ir a su propio grupo de apoyo y a las sesiones familiares.6

Lo que suele empeorar las cosas

  • Los sermones, las amenazas, la culpa o los ultimátums que usted no va a cumplir. La APA señala que eso aleja a la persona de la ayuda.11
  • Encubrir, poner excusas o arreglar en silencio los destrozos. Eso mantiene la enfermedad escondida y retrasa el tratamiento.7
  • Confrontar a la persona mientras está borracha o bajo el efecto de una droga. Espere a que esté sobria.7
  • Convertir la casa en un lugar de vigilancia. Revisar y controlar todo el tiempo suele costarle confianza a la familia. El equipo de tratamiento puede decir qué vigilancia, si acaso alguna, corresponde en casa.
  • Avergonzar, guardar secretos o tratar el diagnóstico como una deshonra familiar. El estigma aleja a las personas de la atención.9
  • Presionar a la persona para que pare de golpe por su cuenta. Con algunas sustancias, eso es peligroso para su salud.3
  • Dejar de golpe los medicamentos del tratamiento o suspenderlos en contra del consejo del equipo.
  • Cargar con la culpa de una recaída, o de la enfermedad misma. Usted no puede causar una recaída.7
  • Beber o consumir junto con la persona.

Preguntas que vale la pena hacerle al psiquiatra

Con el consentimiento de la persona, estas se pueden hacer juntos en la próxima cita.

  • ¿Qué sustancias están involucradas y qué tan grave es el trastorno en este momento?
  • ¿Hay también otra condición de salud mental? ¿Cómo se van a tratar las dos a la vez?
  • ¿Mi familiar necesita una desintoxicación con supervisión médica? ¿Es peligroso parar de golpe?
  • ¿Hay medicamentos que puedan ayudar para esta sustancia? ¿Qué hacen y por cuánto tiempo se toman?
  • ¿Deberíamos tener en casa un medicamento que revierta una sobredosis? ¿Cómo lo conseguimos y cómo aprendemos a usarlo?
  • ¿Qué tipo de consejería está planeada y con qué frecuencia?
  • ¿Qué nivel de atención recomienda, ambulatoria o residencial, y por qué?
  • ¿Cómo puede participar la familia? ¿Hay consejería o educación familiar?
  • ¿Qué documento hay que firmar para que usted pueda compartir información con nosotros?
  • ¿Qué hacemos si hay una recaída? ¿A quién llamamos?
  • ¿Qué grupos de apoyo recomienda para la persona y para nosotros?

Cuándo buscar ayuda urgente

Busque ayuda el mismo día si ve:

  • Que habla de querer morir, de ser una carga o de no tener salida. El consumo de sustancias aumenta el riesgo de suicidio.12
  • Confusión grave, convulsiones o ver cosas que no están ahí después de dejar el alcohol u otra sustancia.13
  • Dificultad para respirar, que no despierte o cualquier señal de una posible sobredosis.1
  • Violencia o amenazas de violencia, contra sí misma o contra otras personas.

Si hay peligro inmediato, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana. Eso incluye a alguien a quien no se puede despertar o que está luchando por respirar.

Si su familiar está pensando en el suicidio, llame al 988 y presione 2 para hablar con un consejero de crisis en español. También puede enviar un mensaje de texto al 988 y escribir Ayuda. Otra opción es enviar AYUDA al 741741, de Crisis Text Line. Las dos son gratuitas y están abiertas de día y de noche.

Para todo lo que no sea urgente, como una recaída, una cita perdida o una preocupación nueva, llame al psiquiatra o al equipo de tratamiento. Volver rápido a la atención después de un desliz es un paso importante.4 El psiquiatra es la persona indicada para responder las preguntas sobre la situación de su familiar.

Si necesita ayuda ahora mismo

  • Llame o envíe un mensaje al 988 Línea de Prevención del Suicidio y Crisis. Gratis, las 24 horas del día. Presione 2 para hablar con un consejero en español. Si envía un mensaje de texto al 988, escriba la palabra Ayuda para que le responda un consejero en español. Si llama, puede pedir un intérprete en más de 240 idiomas.
  • Envíe AYUDA al 741741 Crisis Text Line. Gratis, las 24 horas del día. El servicio de mensajes de texto está solo en inglés y en español.
  • Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana si hay peligro inmediato.

Para algo menos urgente, llame al psiquiatra o a la clínica de su familiar.

Fuentes

Cada número que aparece en esta guía remite a una de las fuentes de abajo. Kinlantern vuelve a contar en palabras más sencillas lo que estas organizaciones publican para las familias. No las copia y no añade nada propio. Siga cualquier enlace para leer el texto original.

Esta guía también se basa en la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) para lo relacionado con niños y adolescentes.

Fuentes en español

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