Guía por diagnóstico

Los trastornos de ansiedad, incluido el TOC

Qué son los trastornos de ansiedad y el TOC, qué suelen notar las familias, cómo funciona el tratamiento y cómo ayudar sin sumarse a la preocupación.

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Qué significa este diagnóstico

Todo el mundo siente ansiedad alguna vez. Ponerse nervioso antes de un examen o de una conversación difícil es normal. Incluso puede ayudarnos a prepararnos. Un trastorno de ansiedad es otra cosa: es un miedo o una preocupación que no se va y que aparece en muchas situaciones. Estorba en la vida diaria. La preocupación es mucho mayor de lo que la situación justifica. Por lo general, la persona no puede simplemente “dejar de preocuparse”, aunque quiera con todas sus fuerzas.15

Es posible que su familiar haya recibido uno de varios diagnósticos relacionados. El trastorno de ansiedad generalizada es una preocupación intensa por cosas de todos los días, como la salud, el dinero o la familia. Aparece casi a diario durante meses. El trastorno de pánico consiste en ataques de pánico repetidos, es decir, oleadas repentinas de miedo muy fuerte, con síntomas intensos en el cuerpo, que duran varios minutos. El trastorno de ansiedad social es un miedo muy fuerte a que lo juzguen, a pasar vergüenza o a ser rechazado delante de otras personas. Es mucho más que timidez.5

El trastorno obsesivo compulsivo (obsessive-compulsive disorder), o TOC, es un trastorno relacionado que tiene dos partes. Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos no deseados que vuelven una y otra vez y causan mucho malestar. Los temas más comunes son los microbios, el miedo a que algo malo le pase a un ser querido, o la duda sobre si quedó cerrada la puerta o apagada la estufa. Algunos pensamientos chocan con la fe o los valores de la persona. Las compulsiones son actos o hábitos mentales que la persona se siente obligada a repetir para calmar ese malestar. Por ejemplo, lavarse, revisar, contar, ordenar o pedir que la tranquilicen una y otra vez.2 El alivio dura poco. Después el ciclo vuelve a empezar. La mayoría de las personas con TOC saben que esos pensamientos no tienen sentido. Saberlo no hace que el miedo desaparezca.6

Son afecciones muy comunes. NAMI, la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales, informa que más de 1 de cada 6 adultos en Estados Unidos tiene un trastorno de ansiedad en un año, y que muchos niños y adolescentes también tienen problemas de ansiedad.3 El NIMH, el Instituto Nacional de la Salud Mental, calcula que alrededor de un tercio de los adolescentes y los adultos del país tiene un trastorno de ansiedad en algún momento de la vida.1 El TOC es menos común. El NIMH lo calcula en alrededor del 1 o 2 por ciento de los adultos en un año.2 La AACAP, la Academia Estadounidense de Psiquiatría del Niño y del Adolescente, indica que se ve hasta en 1 de cada 200 niños y adolescentes.10 Los síntomas del TOC suelen empezar en la infancia, en la adolescencia o al comienzo de la vida adulta.2

Estas son afecciones médicas. No son debilidad, ni un defecto de carácter, ni falta de fe, ni el resultado de una mala crianza. Los genes, la biología del cerebro, el estrés y las experiencias duras de la vida parecen influir. La ansiedad y el TOC tienden a darse en varias personas de una misma familia.12 También tienen tratamiento. El diagnóstico puede tomar tiempo, porque la ansiedad suele venir acompañada de depresión, problemas de sueño o consumo de sustancias.1 El psiquiatra puede cambiar el diagnóstico a medida que conoce mejor a la persona.

Lo que puede notar en casa

Las familias suelen notar algunas de estas cosas. Ningún punto de la lista significa nada por sí solo.

  • Una preocupación que lo ocupa todo. Horas dedicadas a preguntas de “¿y si pasa esto?”, o la misma pregunta repetida muchas veces.
  • Dificultad para dormir, cansancio constante, dolores de cabeza, dolores de estómago o tensión en los músculos sin una causa clara.
  • Episodios repentinos con el corazón acelerado, dolor en el pecho, falta de aire o mareo. A veces se confunden con un infarto.7
  • Evitar cosas. Faltar a la escuela o al trabajo, no ir a reuniones, no manejar. Poner excusas para quedarse en casa.
  • Alejarse de las amistades o quedarse muy callado cuando hay gente.
  • Irritabilidad, estar siempre en tensión o sobresaltarse con facilidad.
  • Lavarse o limpiar mucho más de lo necesario. Revisar una y otra vez las cerraduras, la estufa o si algo quedó bien hecho.8
  • Rituales que hay que hacer de cierta manera, o en cierto orden, antes de seguir adelante.
  • Pedir que lo tranquilicen una y otra vez. “¿Seguro que cerré la puerta?” “¿Lastimé a alguien?”
  • Llegar tarde a todas partes porque los rituales toman mucho tiempo.
  • Esconder los pensamientos por vergüenza.
  • Usar alcohol u otras sustancias para calmarse.

En los niños y los adolescentes, la AACAP señala que la ansiedad puede pasar desapercibida. Los niños ansiosos suelen ser callados, obedientes y querer quedar bien. Las señales pueden ser negarse a ir a la escuela, dolor de estómago los domingos por la noche, no querer separarse de usted, berrinches a la hora de la entrada o pesadillas.9 Un niño pequeño con TOC puede revisar puertas y ventanas cuando la familia ya se durmió. Un adolescente puede tener miedo a los microbios o a contaminarse. Los jóvenes con TOC a menudo sienten mucha vergüenza y temen que algo ande muy mal en ellos. Por eso puede que no lo cuenten por su cuenta.10

En qué suele consistir el tratamiento

El primer paso suele ser una revisión médica. Los síntomas de ansiedad pueden parecerse a problemas de la tiroides, del corazón o de la respiración. El médico puede hacer un examen y pedir análisis de laboratorio para descartarlos.7

La terapia de conversación es uno de los tratamientos principales. La más estudiada es la terapia cognitivo-conductual (cognitive behavioral therapy), o TCC. Ayuda a la persona a reconocer patrones de pensamiento que no le sirven y a practicar respuestas nuevas.1 Para la ansiedad y el TOC, los terapeutas suelen usar una forma de TCC basada en la exposición. En el TOC se llama exposición con prevención de respuesta (exposure and response prevention), o EPR. La persona se enfrenta poco a poco a lo que teme, paso a paso y con apoyo, y practica no hacer el ritual. Con el tiempo, el miedo pierde fuerza. La persona aprende que puede manejar el pensamiento sin hacer la compulsión.2 Es un trabajo difícil. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American Psychiatric Association), o APA, la describe como la terapia que conviene probar primero para el TOC.6

Los medicamentos también pueden ayudar. Una clase son los antidepresivos, que se usan para la ansiedad y el TOC incluso cuando no hay depresión. Otra son los medicamentos contra la ansiedad, que calman la respuesta de miedo del cuerpo.12 El psiquiatra decide junto con la persona si conviene un medicamento, de qué clase y cómo ajustarlo con el tiempo. En el TOC, el medicamento suele tardar más en hacer efecto que en la depresión. Es común que pasen de varias semanas a unos meses.2 Los ajustes por el camino son normales y no son señal de fracaso. Dejar un medicamento es algo que se planea con quien lo receta, no algo que se hace de golpe.

Muchas personas usan la terapia y el medicamento a la vez. Una ansiedad más leve puede mejorar solo con terapia.1 Lo que la persona prefiere cuenta en esa decisión. Dormir bien, moverse y limitar la cafeína y el alcohol apoyan el tratamiento, pero no lo reemplazan.1 Empezar antes suele hacer el camino más fácil.1 NAMI describe el TOC como una afección de largo plazo que el tratamiento puede volver mucho más manejable.4

En los niños y los adolescentes, la atención puede incluir terapia individual, terapia familiar, tratamiento conductual, medicamentos y coordinación con la escuela.9 La AACAP señala que, en los niños más pequeños, la participación de quienes los cuidan es esencial.10

Cómo apoyar sin tomar el control

Su familiar es una persona adulta, o un joven en camino de serlo. El tratamiento le pertenece. Su papel es dar apoyo constante, no hacerse cargo.

Pregúntele si quiere que usted vaya a las citas. Con su permiso, puede acompañarlo, tomar notas y ayudar a seguir cómo va todo. En Estados Unidos, las leyes de privacidad limitan lo que el equipo de tratamiento puede contarle sin autorización. No limitan lo que usted puede contarles a ellos. Siempre puede llamar o escribirle al equipo para compartir lo que ve en casa. Esa información suele ayudar.

En el TOC hay un patrón familiar que las fuentes subrayan. Se llama acomodación, que significa sumarse al TOC para mantener la paz. Responder diez veces la misma pregunta que busca tranquilidad. Lavarse las manos como la persona pide. Revisar la estufa por ella. Cambiar los planes de la familia alrededor de los rituales. Todo eso nace del amor. Pero la acomodación tiende a mantener vivo el TOC. La persona nunca llega a comprobar que el miedo pasa por sí solo. La AACAP describe la acomodación como algo común en las familias, y señala que el tratamiento a menudo trabaja para reducirla.10 El equipo de tratamiento puede orientarlo para retirarse poco a poco, con cariño y sin avergonzar a nadie. Pídale al terapeuta un plan, en lugar de quitar todo el apoyo de una sola vez.

Para la ansiedad en general, NAMI sugiere aprender cuáles son los detonantes y las primeras señales de su familiar. Pueden ser la respiración rápida, la inquietud o la evitación.3 A veces los terapeutas piden a un ser querido que ayude con la práctica entre una sesión y otra. Si se lo piden, ese papel puede hacer que el tratamiento funcione mejor.

Cuídese usted también. Vivir al lado de la ansiedad de otra persona cansa. NAMI Family-to-Family es una clase gratuita para familiares, y los NAMI Family Support Groups se reúnen en muchas comunidades. La línea de ayuda de NAMI (1-800-950-6264) puede indicarle opciones cerca de donde vive.3 Las comunidades de fe y las tradiciones culturales pueden ser una verdadera fuente de fuerza. Muchas familias se apoyan en la oración y en el tratamiento a la vez, y no hay ninguna contradicción en eso.

Lo que suele ayudar y lo que suele empeorar las cosas

Lo que suele ayudar

  • Mantener la calma cuando la persona está muy ansiosa. Su calma la ayuda a sosegarse.
  • Escuchar sin juzgar y después ayudarla a concentrarse en el siguiente paso pequeño.
  • Animarla a dar pasos pequeños y alcanzables, en vez de empujarla a cambiar rápido.9
  • Informarse sobre la afección en fuentes confiables, para poder ver los síntomas como lo que son.
  • Preguntarle al terapeuta cómo apoyar la práctica en casa, si la persona está de acuerdo.
  • Mantener las rutinas. Sueño, comidas, movimiento y tiempo al aire libre a horas regulares.
  • Reconocer el esfuerzo, no solo los resultados. Enfrentar un miedo aun sintiendo ansiedad ya es un logro.
  • Tener paciencia. La recuperación no va en línea recta.

Lo que suele empeorar las cosas

  • Decir “relájate”, “deja de preocuparte” o “todo está en tu cabeza”. La persona lo haría si pudiera.
  • Discutir con el miedo o tratar de rebatirlo con lógica. El TOC no responde a los razonamientos.4
  • Tranquilizarla al instante cada vez que lo pide. Calma por un momento y alimenta el ciclo.10
  • Hacer los rituales por ella, o dejar que los rituales organicen el día de toda la familia.
  • Avergonzarla, burlarse o decir que esa conducta es una tontería. La vergüenza hace que los síntomas se escondan.
  • Los ultimátums y las amenazas. El miedo no responde bien a más miedo.
  • Ayudar a la persona a evitar todo lo que le da miedo. La evitación mantiene viva la ansiedad.9
  • Ofrecer alcohol u otras sustancias para “aflojar la tensión”. Con el tiempo suelen empeorar la ansiedad.1
  • Suspender un medicamento de golpe, o presionar a la persona para que lo deje sin hablar con quien lo receta.

Preguntas que vale la pena hacerle al psiquiatra

Lleve estas preguntas a la próxima cita, con el consentimiento de la persona, y háganlas juntos.

  • ¿Qué trastorno de ansiedad, o qué trastornos, cree usted que son? ¿Podría cambiar eso al conocerla mejor?
  • ¿Hay otras afecciones, como la depresión, que también necesiten tratamiento?
  • ¿Se descartaron causas médicas, como problemas de la tiroides o del corazón?
  • ¿La terapia basada en la exposición es parte del plan? ¿Cómo encontramos a un terapeuta con formación en ella?
  • ¿Qué papel tienen los medicamentos aquí y qué podemos esperar en las primeras semanas?
  • ¿Cómo sabremos si el tratamiento está funcionando? ¿Cómo se ve normalmente el avance?
  • ¿Qué hacemos en casa durante un ataque de pánico?
  • ¿Cómo reducimos la acomodación sin empeorar las cosas? ¿El terapeuta puede orientarnos?
  • ¿Cuál es el plan si los síntomas empeoran, o si hay una crisis fuera del horario de atención?
  • ¿Cómo le contamos lo que vemos en casa, y qué puede compartir usted con nosotros?
  • Si se trata de un niño o un adolescente: ¿conviene que la escuela participe, y de qué manera?
  • ¿Qué recursos o grupos de apoyo para la familia nos recomienda?

Cuándo buscar ayuda urgente

La mayor parte de la atención de la ansiedad y el TOC no es una emergencia. Algunas situaciones sí necesitan ayuda el mismo día.

  • Dolor en el pecho, dificultad para respirar o desmayos que un médico no haya revisado. El pánico y los problemas del corazón pueden parecerse, así que conviene revisarlo.
  • La persona no puede comer, beber, dormir ni atender sus necesidades diarias básicas por el miedo o los rituales.
  • Cualquier comentario sobre no querer vivir, sentirse una carga o no ver salida.

Si le preocupa que su familiar pueda quitarse la vida, no espere. Llame al 988, la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis, a cualquier hora, y presione 2 para hablar con un consejero de crisis en español. También puede enviar un mensaje de texto al 988 y escribir Ayuda. Otra opción es enviar AYUDA al 741741, la línea de mensajes de texto Crisis Text Line. Si hay peligro inmediato, llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana.

Para cualquier cosa menos urgente, llame al psiquiatra o al equipo de tratamiento. Conocen a su familiar y pueden decirle qué hacer después. Para eso están.

Si necesita ayuda ahora mismo

  • Llame o envíe un mensaje al 988 Línea de Prevención del Suicidio y Crisis. Gratis, las 24 horas del día. Presione 2 para hablar con un consejero en español. Si envía un mensaje de texto al 988, escriba la palabra Ayuda para que le responda un consejero en español. Si llama, puede pedir un intérprete en más de 240 idiomas.
  • Envíe AYUDA al 741741 Crisis Text Line. Gratis, las 24 horas del día. El servicio de mensajes de texto está solo en inglés y en español.
  • Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias más cercana si hay peligro inmediato.

Para algo menos urgente, llame al psiquiatra o a la clínica de su familiar.

Fuentes

Cada número que aparece en esta guía remite a una de las fuentes de abajo. Kinlantern vuelve a contar en palabras más sencillas lo que estas organizaciones publican para las familias. No las copia y no añade nada propio. Siga cualquier enlace para leer el texto original.

Esta guía también se basa en la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP) para lo relacionado con niños y adolescentes.

Fuentes en español

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